Buscando siempre la mayor cantidad de beneficios para nuestros afiliados, en todos los ámbitos posibles, la AJB San Isidro consiguió un descuento en el Taller de filosofia “Los ojos bien abiertos” que se realizará en el Centro Cultural Semilla, sito en Av. Ángel de Alvear (ruta 202) 2079, Don Torcuato. El mismo comienza el miércoles 11 de Octubre a las 19:30 hs y tiene una regularidad quincenal.

El valor es de $ 400 pero, gracias a este descuento, acreditando la afiliación a la AJB el valor del mismo es de solo $300. Otra oportunidad conseguida desde este Gremio para formar y ampliar los horizontes de los judiciales.

 

 

Presentación del curso

  1. Descartes sostenía que vivir sin hacer filosofía equivale a tener los ojos cerrados y no querer abrirlos. Esta simple metáfora puede ilustrar con claridad la invitación del presente curso: un esfuerzo por abrir los ojos, hacer filosofía implica dar lugar a la pregunta, permitir que la pregunta se realice y lanzarse a buscar una respuesta. Lo esencial de la filosofía no reside en el hallazgo de la respuesta sino en el camino que nos lleva hacia ella. Vivir con los ojos abiertos es atreverse a saber, a preguntar/se. Una pregunta incisiva contra todos y contra mí, una pregunta incansable, una pregunta que busca una respuesta y que no teme ver, una pregunta realizada desde la certidumbre de ignorar y el ansia por saber.

Idea general del curso propuesto

La idea del taller es generar un espacio en el que pueda darse lugar a la reflexión, principalmente filosófica, acerca de preguntas propias de la condición humana. No hay un tema central, la idea es construir la temática a partir del público que se acerque al centro cultural. Podría proponerse un itinerario por temas considerados “centrales” pero eso dejaría de lado lo más propio, el espíritu con el que este taller fue pensado, que es dar una respuesta, o mejor dicho, generar el espacio para la pregunta de aquellos que se acercan. Este no es un curso clásico de filosofía, sino una invitación a hacer carne la filosofía.

Esta dinámica no implica que el curso no tiene objetivo alguno, o no presente estructura, sino que el público determinará por sus inquietudes algunos temas y a partir de ellos se sugerirán posibles lecturas básicas a partir de las cuales se generará la discusión. Podríamos pensar una primera parte de exposición sobre el tema y una segunda de debate.