Aunque había trascendido que se opondría, la mesa chica de la CGT avaló la reforma que pide Macri. Se impuso el criterio de indemnizaciones que pretendía el gobierno. No habrá banco de horas extras ni renunciabilidad.

Cambiemos, con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, como negociador principal se anotó un triunfo político de importante magnitud. Es que logró el aval de la mesa chica de la CGT para cerrar un proyecto de Reforma Laboral que en los próximos días se enviará al Congreso para su tratamiento.

Las negociaciones tomaron fuerza el martes, en una multiplicidad de charlas que se dieron en el marco del congreso internacional sobre erradicación del trabajo infantil que se realizó en el centro de exposiciones de La Rural en Palermo y se terminó de pulir este miércoles en un encuentro de Triaca con los líderes cegetistas en una oficina de la Sociedad Rural.

Si bien el gobierno y los sindicatos se esforzaron por mantener la cautela, trascendió que los sindicatos pudieron torcer la decisión de cambiar la naturaleza de la relación entre empleador y empleado y de implantar el banco de horas que pretendía el oficialismo.

En el gobierno por su parte lograron imponer su visión para las indemnizaciones, uno de los puntos que más urticaria causaba a los gremios y sus representaos por el abaratamiento de los despidos.

Para los futuros cálculos indemnizatorios se incluirán las horas extras pero quedarán fuera todos los demás rubros tales como aguinaldo, comisiones y premios.

El gobierno se amparó en un plenario del fuero laboral porteño que ratificó esa visión que comparten casi todas las provincias, menos Buenos Aires.

Por otro lado seguirá vigente la actual concepción de trabajo que contempla la desigualdad entre trabajador y empleador.

El banco de horas que pretendía implementar el gobierno y que resultaba “indigerible” para la CGT no formará parte de la reforma. Desde el gobierno buscaban contabilizar las jornadas de manera anual e incluir las horas extras, pero desde la central sindical pudieron imponer su voluntad ya que afecataba a los gremios más organizados y con mayor capacidad de daño.

Otro de los puntos que se saldó en la dirección que buscaba la central sindical fue criterio de irrenunciabilidad que permitía suplantar los contratos individuales que fueran superadores de los convenios colectivos.

En un escueto comunicado de la cartera que preside Triaca informaron que “luego del trabajo en conjunto que viene llevándose adelante con los representantes de cada uno de los sectores, se alcanzó el nivel de consenso necesario para enviar el proyecto de ordenamiento laboral al Congreso de la Nación para su tratamiento en las próximas semanas”.

Fuente: Infogremiales