Porque como mujer estoy cansada en trabajar en un Poder Judicial que, ante una denuncia de violencia, revictimiza a la mujer y no brinda una solución de fondo al problema. Porque somos la mayoría de la planta de empleados pero esa proporción no llega al momento de ocupar los despachos de los Magistrados.

Porque estoy cansada que mi Secretaria me pregunte, con un tono que me da malestar en el estómago, porque hoy no vine a trabajar en pollera. Porque estoy frustrada que luego de años de estudio mi Magistrada me ponga a trabajar en la Mesa de entradas “para mostrar el cuerpito que tengo”.

Porque, si decido ser madre, no quiero tolerar que se juzgue mi decisión, se ponga en tela de juicio la posibilidad de avanzar en mi carrera judicial o se busque entorpecer mi derecho a la licencia por lactancia