De nuevo los judiciales concurrimos a la Corte y, con una sola y atronadora voz, exigimos la urgente apertura de negociación paritaria y una oferta acorde al Titanic económico que produjo el gobierno de Cambiemos.

A pesar de los descuentos, o de falsas propinas como el adelanto del aguinaldo unos días (sobre el cual el Procurador General, hombre de Vidal, cometió la brutalidad de realizar descuentos) seguiremos con ahinco levantando nuestra voz.

Si algo quedó en clado después del Paro General masivo del 25 de junio  es  que los trabajadores podemos, cuando nos organizamos y damos pelea, torcerle el brazo al gobierno y  exigir una negociación paritaria sin el techo irrisorio del 15%.

Nuestros derechos estan al alcance de nuestra lucha