Después de la horrorosa noticia del día de ayer, donde todos nos enteramos que una vicedirectora y un auxiliar de de la escuela 49 murieron por la explosión en una escuela de Moreno 20 minutos  antes que concurrieran los chicos a cursar, nos sentimos obligados a convertir la rabia y frustración que apretujaba nuestras gargantas en acción.

Somos nosotros, los trabajadores de la justicia, la salud o la educación, los que hacemos funcionar la gran maquinaria de la Provincia de Buenos Aires y garantizamos los diversos derechos a los bonaerenses. A la vez, desde el Gobierno de la Provincia buscan que nos  resignemos a que nuestros derechos  como trabajadores sean vulnerados; nuestro salario, la falta constante de los objetos necesarios para trabajar que tenemos que suplir de nuestros bolsillos y, ahora más claro que nunca, la falta de condiciones mínimas de seguridad laboral y edilicia.

Es un problema que en esta oportunidad  mostró su rostro más temible en un colegio, pero los Juzgados y Tribunales también están en esa ruleta rusa. Dependencias en las que se caen los techos, donde hay ratas o murciélagos en los baños, con hacinamiento y conexiones eléctricas precarias que  son la antesala a un incendio. Esta es la realidad que intentan obligarnos a normalizar.

Por eso hoy nos movilizamos por el centro de San Isidro junto a  los docentes y otros gremios estatales.

 

POR QUE LA DESIDIA EDILICIA MATA.  NO SEAMOS LOS PRÓXIMOS

 

LE DECIMOS BASTA A ARRIESGAR SALUD Y SEGURIDAD LABORAL POR SALARIOS.