El martes apareció el dato que faltaba. La fuga de capitales en el pasado mes de diciembre fue de 862 millones de dólares, totalizando para el 2018 la suma de 27.320 millones de dólares en 2018.

En 3 años de gobierno, la alianza Cambiemos no pudo frenar un fenómeno de carácter estructural en nuestro país que se vio fuertemente potenciado por el fracaso de las políticas de contención desarrolladas por el Ejecutivo, y un contexto económico de repliegue de grandes capitales.

En 2016, la fuga de capitales fue de u$s9.951 millones, creciendo en 2017 un 122,57% y llegando a los u$s22.148 millones. La novedad con respecto al 2018 es que la cifra obtenida superó con creces a la del 2008 (la mayor en los últimos años) de u$s23.098 millones. Un punto a tener en cuenta es que, en estos 3 años de gestión, la cifra total de fuga ya supera al monto acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de u$s57.100 millones en términos de créditos para asistencia financiera.

¿Qué es la fuga de capitales?

La fuga de capitales (técnicamente conocida con el nombre de “formación de activos externos”) se da, en un sentido amplio y resumido, cuando se extraen divisas -el caso con mayor resonancia es el del dólar- del sistema financiero, es decir, cuando salen del circuito económico. El destino de las mismas no necesariamente es hacia otros países, ya que puede ser para atesoramiento interno, es decir, ahorro particular; pero las implicancias en cuanto a sus consecuencias no distan de ser similares, con el inconveniente de que quienes fugan al exterior por lo general, tienen la capacidad de hacerlo en grandes cantidades y con mayor sistematicidad.

¿Por qué fugan?

Las explicaciones son múltiples y radicadas en diferentes motivaciones, desde básicas como el ahorro particular de las familias que buscan proteger su dinero del desgaste inflacionario, pasando por los viajes al exterior por motivos turísticos, hasta la remisión de utilidades de grandes empresas a sus casas matrices y la colocación de fondos en el exterior o en paraísos fiscales.

Cuando se trata de valorización financiera, las teorías económicas convencionales argumentan que los motivos responden a una optimización de rendimientos, y a factores de orden subjetivo, como la confianza en el gobierno y las expectativas sobre el rumbo económico, que en el caso de Argentina no tiene buenas perspectivas. Las escuelas del pensamiento económico ligadas a la heterodoxia plantean que el problema tiene un trasfondo de mayor profundidad vinculado a las características dependientes de las economías periféricas, sujetas a mayores niveles de volatilidad y a patrones de consumo imitativos de los países centrales, los cuales estrangulan la actividad económica, llevando así a cuellos de botella recurrentes, mejor conocido como la restricción externa. Esta volatilidad impacta en las perspectivas de inversión a futuro y llevan a la fuga de divisas. Como bien se puede contemplar, existe un problema de circularidad.

¿Cuál es el impacto en la economía argentina?

La fuga de divisas impacta directamente en las perspectivas de desarrollo nacional. Son un ancla al despegue de las fuerzas productivas, ya que acercan a la restricción externa, es decir, generan una creciente demanda de dólares por parte de nuestro país para hacer frente a su estructura económica. Como mencionamos, el problema de la fuga de divisas es recurrente en nuestra historia reciente, pero en esta oportunidad, se le agrega un aditamento nocivo: la creciente deuda externa para financiar la fuga. Esta decisión de política económica adoptada por el gobierno nacional condiciona de manera creciente las necesidades de divisas por parte de Argentina para hacer frente a los compromisos de deuda, que ya trascienden el mandato de Mauricio Macri. Sumado a una errática política de tasa de interés elevada en detrimento de la actividad económica, generan un cóctel difícil de digerir.

Es necesario poner a funcionar los engranajes productivos de nuestro país en favor del empleo y la producción para volver a la senda del crecimiento y a generar las condiciones para el ansiado desarrollo.

 

Fuente: https://notasperiodismopopular.com.ar/