Maria Claudia Falcone y Francisco López Muntaner (16 años), Emilce Moler, Patricia Miranda, Horacio Ungaro y Claudio de Acha (17 años), Maria Clara Ciocchini, Gustavo Calotti y Daniel Racero (18 años), y Pablo Díaz (19 años); todos secuestrados en la Ciudad de La Plata en un operativo ordenado por el Ejército y llevado a cabo por la Policía Bonaerense dirigida por Ramón Camps y Miguel Etchecolatz. Luego de sufrir todo tipo de torturas en nueve centros clandestinos de detención, sólo cuatro sobrevivieron. Se presume que a los demás los fusilaron en algún momento de Enero de 1977. ¿Y todo porqué? Ésos chicos no sólo habían participado en la defensa de los derechos de los estudiantes secundario, entre ellos el boleto estudiantil, también militaban en los barrios ayudando en el arreglo de casas, dando apoyo escolar o haciendo campañas de vacunación. Ésos pibes querían un país más justo. Y eso la dictadura cívico-eclesiástica-militar no lo podía soportar ni permitir.

Hoy muchísimos jóvenes siguen peleando y militando por una Patria Libre y Soberana. Ya no tenemos a los militares acechándonos pero quiénes los usaron como instrumento, las grandes corporaciones empresarias, siguen ahí, condicionando a nuestra democracia todos los días con las corridas bancarias, la inflación, los medios masivos de desinformación y demás etc.

No importa, los lápices siguen y seguirán escribiendo.