La Pandemia de Covid-19 que azota el mundo golpeó con toda su fuerza entre nosotros. Lamentamos informar que ayer 31 de agosto Fernanda Soledad Arenas, empleada terciarizada de limpieza que se desempeñaba en los juzgados de Familia de Beccar, falleció fruto de esta terrible enfermedad dejando atrás un hijo de 9 años. Desde este gremio damos un sentido abrazo a su familia y nos ponemos a su entera disposición para todo lo que necesiten en este terrible momento.
Es claro que la Pandemia sigue siendo un fantasma que recorre nuestra cotidianidad y cualquier presión para abandonar o relajar los mecanismos de cuidado e higiene no solo es irresponsable, sino que roza con lo criminal. Por más cansancio y hastío que nos invada, es claro que debemos acatar el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio y todas las medidas de cuidado para proteger nuestra vida, la de nuestros seres queridos así como la de todas y todos los justiciables.

Como gremio no podemos dejar de notar que esta muerte golpea en el eslabon más débil que tiene el Poder Judicial, las y los empleados terciarizados de las empresas de limpieza que subcontrata la Corte. Condenados a sueldos mucho más bajos que la media de nuestros representados, y carentes de la protección de la afiliación sindical, la Corte repetidas veces se aprovechó de esta situación de vulnerabilidad para obligarlos a realizar su labor en condiciones peligrosas o insalubres.
Lamentablemente, hoy más que nunca, el trabajo en condiciones peligrosas puede acarrear la muerte. Esperemos que este terrible suceso funcione como catalizador para que La Corte abandone su postura y nombre a todo el personal de limpieza terciarizado como ordenanzas para que lleven adelante la tarea que desempeñan (más que necesaria para el funcionamiento de la justicia) con todos los derechos que cuentan los empleados judiciales.
Despedimos dolidamente a esta compañera y le pedimos a nuestras compañeras y nuestros compañeros que continúen tomando todas las medidas para cuidarse.

AJB San Isidro