El jueves 9 de abril de 2015 el reconocido jurista italiano Luigi Ferrajoli brindó una Conferencia Magistral titulada “Las transiciones y la democracia a través de los derechos”.

En el evento los trabajadores judiciales fueron representados por el compañero Nahuel Ortiz (Secretario de Prensa de la AJB SAN ISIDRO), quien hizo entrega de una carta de salutación al distinguido jurista.

La charla se inicio con una palabras de la Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez, en compañía del ex miembro de la CSJN Eugenio Raúl Zaffaroni, quien presentó en la conferencia magistral al reconocido jurista italiano Luigi Ferrajoli

En su carácter de co-directora de la Escuela de Servicio de Justicia (ESJ), institución organizadora del evento junto a la Universidad Nacional de La Matanza, la Defensora General manifestó que “es un honor contar con la palabra de Luigi Ferrajoli, que es un maestro y un amigo, una persona de una humanidad ejemplar”.

“Los países más ricos son aquellos que garantizan los derechos sociales”, dijo el jurista italiano. Ante un auditorio colmado, el especialista habló de garantías constitucionales, derechos migratorios, políticas sociales y el rol de la política en la construcción de derechos.

En un castellano fluído pero con un marcado acento italiano, Ferrajoli definió a la soberanía como “la suma de los derechos fundamentales”, en referencia a la salud, la educación y el salario. “Los derechos no son solo condición de la dignidad de la persona y de la democracia, son también condición del desarrollo económico”.

A los 74 años, Ferrajoli es el jurista italiano más reconocido en el mundo. Es uno de los principales teóricos del garantismo constitucional y autor de un gran número de obras en su especialidad, como “Derecho y razón, teoría del garantismo penal”, “Democracia y garantismo”, “Poderes salvajes: la crisis de la democracia constitucional” y “Los fundamentos de los derechos fundamentales”, entre muchas otras.

“Según la idea prevalente en la actual ideología liberal, estos derechos (fundamentales) tienen un costo. Sin embargo, debemos invertir en ellos. Es un gasto más fuerte la no actuación de estos derechos. Países como Italia y Alemania son más ricos que en el pasado y más ricos respecto a otros países, como por ejemplo de África, porque han garantizado los derechos sociales. Esa es la primera inversión productiva”, sostuvo.

Para el académico, el garantismo constitucional se opone al despotismo judicial (“dispotismo guidiziario”), que se basa en el endurecimiento de las penas y la reducción de los derechos civiles. Además, reconoce al “crecimiento progresivo de la desigualdad” como la fuente principal de la criminalidad. “Las grandes empresas criminales reclutan a los pobres. Cuanto más margina una sociedad civil a las personas, más dispuestas están a integrar el crimen organizado”, explicó.

“Las políticas antisociales se manifiestan en muchas formas”, sostuvo Ferrajoli, quien se refirió puntualmente a una de ellas, por su “carácter escandaloso y vergonzante”: la política contra la inmigración. “En Europa hemos tenido la vergüenza de las leyes raciales en 1938 y ahora. Se distingue un status de nacimiento. La ciudadanía ha devenido en un factor de exclusión”, dijo. Y agregó: “La migración se ha transformado en delito”.

El jurista sostuvo que el derecho vigente “tiene virtualmente un componente de ilegitimidad” que se basa en dos aspectos. Por un lado “las leyes contrarias a la Constitución”. Por el otro “un vicio que reside en la falta de legislación”, las llamadas lagunas del derecho. “No son simplemente vicios jurídicos que afectan a la validez del derecho, son también vicios que afectan a la legitimidad del poder político”.

Al presentar la conferencia de Ferrajoli, Zaffaroni sostuvo que “el antigarantismo es la tendencia al tolitarismo” y sus palabras fueron seguidas desde las primeras filas de asientos por la directora de la ESJ, la jueza Alicia Ruiz, y el profesor Alberto Filippi. Un poco más atrás se ubicó el fiscal general Jorge Auat, que encabeza la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.

Después de la conferencia, Ferrajoli encabezó otro encuentro –esta vez más íntimo- con los alumnos de la Escuela de la Justicia. Acompañado por Alicia Ruiz, Alberto Filippio y su discípula argentina, María Fernanda López, el italiano pudo explayarse sobre algunos de los puntos esbozados en la charla anterior: derechos migratorios, la situación actual en Italia, el rol de la política en la producción del Derecho y otros temas de interés de los alumnos.