ESCRIBIENDO LA HISTORIA. ALCA – AL CARAJO – LA SEGUNDA INDEPENDENCIA LATINOAMERICANA

 Si dentro de unos 50 o 60 años más o menos, tomásemos los libros de historia de seguro que uno de los capítulos que estudie la década actual llevará el título de “ALCA- AL CARAJO”. Es probable que muchos no nos hallamos dado cuenta que el 5 de noviembre del 2005 estábamos escribiendo la historia (tal vez otros si, de seguro),  lo que sí está claro,  es que la anticumbre de Mar del Plata  va alcanzando una dimensión cada vez más grande a medida que pasan los años.

 Mientras que a la Cumbre de Jefe de Estados que se realizaba para entonces, en nuestro país, George Bush llegaba para ponerle el moño a la “Asociación de libre comercio de las Américas”, los presidentes Néstor Kirchner, Ignacio Lula Da Silva y Hugo Chávez, con apoyo popular, daban los pasos necesarios para enterrar definitivamente el adefesio que implicaba tal estatuto legal del coloniaje.

 Así, todo lo que vino después en América Latina, como la UNASUR,  las reuniones rápidas y efectivas de presidentes para impedir golpes en Venezuela, Bolivia y Ecuador, o un conflicto bélico entre Colombia y Venezuela, o la ejecución de diferentes proyectos como un Banco Latinoamericano, fue posible a partir de la piedra basal del NO AL ALCA.

 EL ALCA PRETENDÍA EXTENDER A TODO EL CONTINENTE UN TRATADO QUE YA HA PROBADO SUS TERRIBLES CONSECUENCIAS SOCIALES.

 Pero en pocas palabras ¿Que significaba el ALCA?.

 El ALCA comprendía esencialmente una expansión a todo el continente americano del NAFTA (acuerdo de libre comercio suscrito por EEUU, Canadá y México en 1994). Durante los años de vigencia del NAFTA, se ha probado fehacientemente las consecuencias nefastas que trajo para los trabajadores, la sociedad, el medio ambiente y las economías sociales.

 El ALCA implicaba abrir los mercados de América Latina y el Caribe a las empresas y agricultores de Estados Unidos al eliminar las barreras al comercio, a las inversiones y los servicios, y reducir los aranceles e impuestos a las exportaciones de los Estados Unidos.

 El ALCA era la flexibilización laboral, era dejar nuestras riquezas a la voracidad imperialista, pero nuestros gobiernos dijeron no al ALCA y sí a nuestra “Patria Grande”. La Patria de Simón Bolívar y San Martin, se levanto.

 El ALCA significaba la libre circulación de las mercaderías norteamericanas sin trabas aduaneras ni aranceles. Los países latinoamericanos abrirían sus fronteras a los productos norteamericanos, sin la menor reciprocidad. Aún en el caso que alguna vez se contemplara esa posibilidad, poner en un pie de igualdad aparatos productivos de diferentes dimensiones y potencialidades constituía una aberración clara. Las multinacionales podían considerarse discriminadas  ante normas proteccionistas a las empresas nacionales  y en los juicios tendría competencia la justicia del domicilio de la casa matriz.

 El ALCA pretendía que los gobiernos se vieran imposibilitados de prestar servicios gratuitos en materia de salud y educación porque quedarían reservados a la actividad privada de las multinacionales y por lo tanto los usuarios serían aquellos que iban a poder pagarlos.

 El ALCA era todo ello y mucho más, ya que apuntaba al definitivo coloniaje de nuestro pueblo bajo la potencia imperialista, significaba cerrar el círculo iniciado en los 90 para el sometimiento económico y político por quien sabe cuántos años o décadas más, representaba decididamente la “América para los norteamericanos”.

 Fue por eso, contra esos objetivos y en defensa de una sociedad más justa, con soberanía política e independencia económica, que la CTA marcho a la cabeza en este histórico suceso, junto a cientos de jóvenes militantes de organizaciones sociales, trabajadores, dirigentes políticos, artistas como Silvio Rodríguez, hasta el Diego Maradona, entre otros personajes populares, en lo que significó la derrota del ALCA y el comienzo de la Unasur,  y la unidad de la Patria Grande Latinoamericana.

 Desde aquel 5 de noviembre, Latinoamérica marco un nuevo hito histórico que no podemos dejar pasar, gracias a aquella gesta, hoy vivimos un cambio en la situación económica y política en la región.

 Es por ello que 7 años después marchamos con la CTA en Mar del Plata, (como aquella vez) para seguir diciendo todos juntos “NO AL ALCA”, y a todo intento de someter al pueblo latinoamericano unido, revalorizando un hecho histórico político, que sin pelos en la lengua le cambió no solo la vida a los argentinos sino a toda América Latina.

 Nota de autor.

 Al principio del articulo aseguramos que en un futuro los libros de historia titularan dicho periodo como AL CA-RAJO, y nos rectificamos: No estamos seguros de ello, ya que la historia la escriben los pueblos a partir del aprendizaje y de la revisión de su pasado, pero de lo que si estamos seguros, es que tenemos todas las fuerzas y el compromiso militante para hacerlo, ya que hechos como el rechazo al ALCA nos brindan nuevas herramientas para que todos juntos sigamos escribiendo la historia de nuestro pueblo liberado.

 

– Secretaria de Juventud –

AJB San Isidro