Agosto comenzó con un gran número de sin sabores para los empleados judiciales de la Provincia de Bs As. La promesa realizada por la Gobernadora Vidal de retomar el diálogo con la AJB en la primera semana de Agosto resultó ser otra promesa incumplida. A esto se suma, plasmando la política específica de todas las instancias del Gobierno de negarse a tener diálogo con los trabajadores, que el Jefe de Gabinete de la Nación salió a cruzar los reclamos para abrir paritarias.

Los argumentos vertidos respecto a que los acuerdos paritarios alcanzados se equiparan con la inflación actual se encuentra en algún punto medio entre la burla y la futurología. La política del Gobierno que intenta limitar la discusión paritaria solamente a las estimaciones de la inflación por venir en este semestre (dejando de lado si el nivel de vida de los trabajadores decayó durante la explosión inflacionaria de este año) deja en claro que el Gobierno apoya una política que en la práctica significa una disminución real del valor del salario.

Asimismo dejan de lado el gran flagelo de los tarifazos que, si bien se encuentran discutido en instancia judicial, son una cruel realidad a tomar en cuenta al momento de plantear nuestro reclamo. El hecho de que solo tengamos un error formal para detenerlos (la falta de audiencia pública) deja en claro que todos los Argentinos estamos a merced de estos tarifazos brutales una vez que el Gobierno se ajuste a derecho.

Nos lamenta continuar viendo que se habla mucho del diálogo pero el diálogo real con la organización que representa a los trabajadores judiciales continua siendo inexistente.

Ante el cierre de las puertas en nuestras narices por parte de la Gobernadora Vidal, solo queda que todos los empleados judiciales aprendamos del conflicto paritario de la primera mitad del año y demos una pronta respuesta adoptando las medidas de fuerza

correspondiente para que desde el Gobierno Provincial cumpla, nada más ni nada menos, que con las instancias de diálogo correspondientes a una sociedad democrática.