El sábado, casi al mediodía, miles y miles de mujeres de los cuatro rincones del país se juntaron en el Monumento a la Bandera de la ciudad de Rosario a escuchar el discurso inaugural de este Encuentro antes de empezar una jornada de casi dos días de talleres de formación y capacitación.

Fueron varias las menciones a los flagelos de la trata de personas y el narcotráfico que pega con viciosa saña a las mujeres de nuestro país. Asimismo la contra cara de esto es el gatillo fácil y la construcción de un Estado policial que también centra su golpe en las mujeres. Por eso, con los ovarios bien puestos, este Encuentro se realizó en la hermosa pero castigada Rosario que se ha vuelto el corazón de este monstruo para dejar bien claro que vamos a pelear contra esto y que el grito “¡NI UNA MENOS!” sigue más fuerte que nunca.

También hubo dos temas que como trabajadores y judiciales deben llamar especial nuestra atención.

Por un lado, la necesidad de organizarse y enfrentar el brutal ajuste económico que, mediante despidos, tarifazos e inflación dinamitó la economía familiar. Las mujeres se encuentran en el frente de la economía hogareña y son las primeras en sentir estos golpes y salir a la calle cuando se ataca al pueblo trabajador en esta brutal transferencia de recursos hacia los sectores más poderosos.
Por eso, como trabajadoras, debemos sumarnos a esta lucha en nuestra organización sindical a fin de garantizar un salario digno.

También reconocer a la interpelación que se le hace al Poder Judicial y su deficiente servicio de justicia ante las causas de violencia de género y femicidios.
Se vuelve de suma importancia marcar que como judiciales nosotros somos trabajadores, y no Magistrados, y debemos fortalecer y visibilizar nuestra lucha por una mejor legislación y capacitación que evite la revictimización, mejore el trato a las justiciables que se encuentran en una extrema situación de vulnerabilidad y garantice los derechos de las mujeres.

También no debemos olvidar que como mujeres trabajadoras del Poder Judicial somos parte de una estructura altamente jerarquizada y verticalista en la cual somos víctimas constante de violencia de género. Debemos redoblar nuestra participación y vinculación con el gremio, la única estructura  de, y para, los trabajadores desde la cual podemos proteger nuestros derechos.

Por más Encuentros como estos, que nos den los elementos para luchar y defender nuestros derechos y el de todas las mujeres que los vean vulnerados, sumate junto con las nuevas compañeras que se sumaron este año a participar de forma activa en la Secretaría de Género de la AJB San Isidro.