Cuando se acerca el fin del año es común caer en la tradición de mirar hacia atrás y ver como transcurrió el año. Como sindicato también sentimos la necesidad de hacerlo y ver, desde el  hoy, como viene transcurriendo esta paritaria 2016 la cual llegó al mes de Noviembre.
 
Arrancamos el año viendo como lentamente nuestro salario se escurría y teníamos que empezar a resignar, primero una salida, luego un proyecto vacacional y así cada vez más hasta terminar en una gris rutina de la casa al trabajo y del trabajo a la casa.  Nuestro bolsillo se ponía en jaque ante la constante suba de los precios de todos los productos y unas facturas de servicios que no dejaban de tener cada vez más cercos.
 
Para colmo las ofertas de la Gobernadora, cuando se dignaba a hablar con nosotros, eran entre insuficientes e irrisorias. Solo con la constante lucha  y presencia en la calle de todos los trabajadores logramos dar los primeros pasos para revertir esta situación y conseguimos un aumento en la primera mitad del año  del 32,5%.
 
Y esto es importante, solo con la justicia de nuestro reclamo (que es sobradamente justo) no logramos nada. Es mediante las manifestaciones de fuerza y unidad que logramos defender nuestro salario. En especial cuando el Gobierno se cierra a todo diálogo.
 
Esta segunda mitad del año se mostró un nuevo avance del ajuste, rematado por el incumplimiento del Gobierno de reabrir la paritaria, las amenazas de modificar nuestro régimen jubilatorio (para peor) y las declaraciones que el tope paritario del 2017 es del 17%.
 
El cuadro de situación es gris, un brutal asalto a nuestros bolsillos. Es claro que vienen por nuestra calidad de vida y capacidad de consumo y estamos en un contexto en el cual, derecho que no se protege es derecho que se pierde. No logremos que conviertan al trabajador en un sinónimo de pobre y que, luego de una vida de trabajo, nos dejen con una vejez de miseria.
 
 
En la primera mitad del año supimos tener la poderosa unidad de un reclamo justo y fuerza en la calle para hacerlo valer. Lo mismo debemos hacer ahora, estemos presentes en esta jornada de lucha de todos los trabajadores. Por nuestro salario, por nuestro poder adquisitivo, por el ips y nuestro futuro.
 
 Viernes 4 de Noviembre, jornada nacional de lucha.