Compartimos una gran noticia para la búsqueda de verdad y justicia y también para todo el movimiento estudiantil: Serán juzgados los asesinos de la CNU, una estructura paramilitar creada para la persecución de representantes estudiantiles. Esta banda criminal organizada por la derecha, entre los cuales se encontraban funcionarios policiales, militares, eclesiásticos y matones de la CGT burocrática, que desde la Noche de los Bastones Largos atacaban abiertamente la universidad publica y a sus dirigentes, conforma una de las páginas más negras de nuestra historia y por fin comenzará a ser castigada.

Diez civiles y un militar retirado. Todos al banquillo, algunos acusados de matar, otros imputados por asociación ilícita. Como sea, todos eran integrantes –en los años previos al Golpe- de la CNU, la agrupación de ultraderecha que lideraba Gustavo Demarchi en Mar del Plata.

Desde el 1º de junio, Juan Pedro Asaro, Raúl Arturo Viglizzo, Luis Roberto Coronel, Raúl Rogelio Moleón, Juan Carlos Asaro, Mario Ernesto Durquet, Fernando Alberto Otero, Roberto Justel, Marcelo Arenaza, Gustavo Modesto Demarchi y José Luis Granel serán sometidos a juicio por los crímenes de lesa humanidad que se le imputan a los miembros de esa organización política. El tribunal estará integrando por Víctor Bianco, Elvio Osores Soler y Luis Imas y se espera la declaración de más de 180 testigos.

Para el debate oral y público se ordenó el traslado de Demarchi, Moleón y Viglizzo -quienes se encuentran detenidos en Marcos Paz- y de Otero –quien está alojado en la Unidad 31 de San Nicolás- una semana antes del juicio. Hasta que el proceso termine, los CNU deberán dormir en la Unidad 44 del complejo penitenciario de Batán, donde hoy se encuentran detenidos Juan Pedro Asaro y Durquet.

Aunque a algunos se los acusa de asociación ilícita y a otros de matar militantes, todos serán sometidos a un juicio por ocho víctimas. A Enquire “Pacho” Elizagaray, referente de la JUP, lo mataron de 23 balazos; a Jorge Enrique Videla Yanzi y sus hijos Jorge Lisandro y Guillermo Enrique también los asesinaron a disparos y arrojaron sus cuerpos en el paraje Montemar; al cirujano Bernardo Goldemberg lo asaltaron con ametralladoras en su casa, donde estaba su esposa: el cadáver apareció en las afueras de Mar del Plata con 42 heridas de bala.

El 25 de abril de 1975, sobre la avenida Edison, a unos tres kilómetros de Mario Bravo, se encontró un Peugeot 504 gris quemado. En su interior, reposaba el cuerpo calcinado del contador público Daniel Gasparri. A unos metros, estaba tendido el cadáver de Jorge Alberto Stoppani.

Por último, la muerte de María del Carmen Maggi, “Coca”. Un grupo armado de civiles secuestró a la decana de la Facultad de Humanidades y secretaria general de la Universidad Católica el 9 de mayo de 1975 en su casa de Maipú al 4000. Había pasado un mes del secuestro, no se había encontrado el cuerpo –que luego aparecería en Mar Chiquita-, pero sí se había ordenado el archivo del sumario judicial. Demarchi era entonces el fiscal federal.

Durante el juicio, por el Ministerio Público Fiscal actuarán Daniel Adler, Laura Mazzaferri y Eugenia Montero, en reemplazo de Juan Manuel Pettigiani, quien se excusó de intervenir en la causa y quien hace un tiempo “había entendido que estos crímenes no debían ser juzgados porque estaban, según su dictamen, prescriptos por no considerarlos de lesa humanidad”.