El pasado viernes 5 de octubre, se llevó a cabo en el Salón Verde de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, un debate sobre “Reforma del Código Penal y Género”, en el que se analizó el Proyecto de reforma al Código Penal que se encuentra actualmente en tratamiento.

 El panel de expositores se encontraba conformado por María Elena Barbagelata, integrante de la comisión redactora de dicha reforma; Lucila Larrandart, Directora del Departamento de Derecho Penal y Profesora Consulta de Facultad; Jorgelina Camadro, Profesora de Derecho Penal de la Universidad Nacional de Mar del Plata; e Ignacio Anitua, Profesor de Derecho Penal y de Derecho Penal y Género de ésta Facultad.

 En el ámbito de dicha exposición, se hizo un reconto de las modificaciones propuestas, como así también del tratamiento que se está dando a la temática de género en el mismo.

 En este sentido, se resalto la importancia de que no se efectúen tipificaciones penales que reafirman estereotipos discriminatorios, poniendo solamente a la mujer en un rol de ser un sujeto de protección.

 Asimismo, se planteo que cuando se habla de género, se habla no solo de las féminas, sino de todas las personas que se plantean una elección de género mas allá de su sexualidad.

 En ese marco la Doctora Barbagelata, recalco que históricamente el derecho penal fue un derecho machista, donde se entendía al derecho penal y a los derechos humanos que se protegían dentro de este, como exclusivamente enfocado a los hombres privados de libertad. Recalcando que la jurisprudencia antiguamente en cuanto a las mujeres daba un tratamiento restrictivo de sus problemáticas, enfocándose solo a situaciones de violencia domestica o intrafamiliar donde siempre se planteaba que la mujer era pasible de ejercer legítima defensa. en este punto se referencio el conocido caso Leiva, que fuera tratado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación

 En su exposición la Doctora Barbagelate hizo hincapié en la necesidad de la profundización del tratamiento en el proyecto de reforma del código penal, de los aspecto atinentes a la cuestión de género, y la relación que debe tener en ello los criterios de oportunidad en cuanto al ejercicio de la acción penal, haciendo una crítica profunda a la actividad fiscal que deja de lado la investigación de muchos casos en los cuales se presentan situaciones de violencia o amenazas, sin considerar la importancia que esos casos tiene cuando en ellos existe un sustrato que hace a una discriminación por cuestiones de género, poniendo de relieve que en el ámbito nacional según estudios recientes, cerca del 80% de esos casos son archivados sin ningún tipo de investigación.

 Por su parte, la Doctora Larrandart, hizo una crítica al enfoque clásico del feminismo respecto del derecho penal, el cual ve a las mujeres como victimas que no denuncian o se someten a maltratos. en base a ello, sostuvo que fue un error histórico del feminismo sostener que debían realizarse reformas penales que agravaran tipos delictuales, lo que ponía a las mujeres víctimas en un papel de sumisión o de carácter de protección y expuesta a vulnerabilidad, poniendo a la mujer en una situación de un sujeto necesario de protección y no en el rol de un sujeto de garantías. Así, critico abiertamente el reclamo histórico del feminismo de que se agraven delitos cometidos contra mujeres por el mero hecho de que estas fueran mujeres.

 En relación ello, comento que en España, se llego a pedir la tipificación de conductas como terrorismo sexista, o de apología de terrorismo sexista.

 En su conclusión, arribo a la postura de que es necesario fijar pautas de interpretación de los tipos penales al momento de dictar sentencia, a fin de frenar las tendencia que buscan crear tipos penales agravados que pueden implicar en cierto punto una discriminación para con los demás géneros.

Jorgelina Camadro, hizo hincapié en el hecho de que este proyecto de reforma tiende a revertirlas incoherencias y la pérdida de sistematicidad del código penal en los últimos años.

 En base a ello, hizo mención a los dichos del jurista y filosofo Luigi Ferrajoli, quien comento que el todo reforma del Código Penal Argentino, debe someterse a la reforma constitucional del año 1994 y a los tratados internacional con jerarquía constitucional, volviendo a tener un racionalidad y proporcionalidad en el sistema de penal.

 Asimismo hizo mención a que a lo largo de muchos años, el derecho penal fue utilizado con un fin simbólico en lo que hace a la temática del genero y de la sexualidad personal.

 Enfatizo, que debe primarse sobre toda coyuntura política un Código penal que asegure garantías y que se encuentre dentro de un marco de extrema legalidad buscando las respuesta a tres interrogantes 1) como y cuando castigar 2) como y cuando prohibir 3) como y cuando juzgar

 Finalmente el Doctor Anitua, hizo mención en coincidencia con las exposiciones anteriores, que la temática de género en el derecho penal no era tenida en cuenta, el cual en muchos casos reforzaba situaciones de discriminación.

 Por ello, sostuvo que es necesario buscar que el Estado se comprometa en la introducción de perspectivas de género que amplíen las garantías y los derechos de todas las personas que se identifiquen con un genero en particular o no, recalcando que cuando se habla de “genero” no se habla solo de las mujeres.

 Luego analizo el tema ya clásico del “Aborto” y sobre su despenalización como una herramienta más de la “libertad negativa” conformante de la autonomía del ser humano femenino. De esta forma se observo la forma en que el pensamiento feminista, y no el del derecho, enfrenta la cuestión que paso a ser más moral que social en los últimos años. Respecto de la autonomía sobre el cuerpo, sostuvo que la misma se encuentra vulnerada si se construye un género al que se le impone una prohibición de disponer de su cuerpo o se le obliga al sometimiento del permiso del hombre (marido, médico o juez). La cuestión de la autonomía remite entonces a la forma en que se construye el ciudadano-mujer, y como se plantea en general la ciudadanía.

 Finalmente, concluyo que los modelos de sexualidad son puestos en jaque al analizar la figura de la violación y remitir finalmente a la cuestión del consentimiento y de la libertad. O sea, otra vez el tema de la autonomía femenina, y por tanto humana.

 

Nota especial conjunta

SECRETARIA DE GENERO

SECRETARIA DE PRENSA

– AJB SAN ISIDRO –