La semana pasada  fue una cruda muestra del estado de colapso sistémico en el cual se encuentra el edificio de Tribunales, que no solo vuelve complicada la posibilidad de solucionar los conflictos de los justiciables, sino que presenta un peligro para la salud de todos los que día a día concurrimos a ese edificio a apostar nuestro bienestar físico a cambio de un salario que cada vez pierde mayor nivel adquisitivo.

El lunes y el martes el mismo sufrió de falta de suministro eléctrico que, dependiendo la oficina, generó una falta total de electricidad o la capacidad  de usar algunos equipos eléctricos y otros no, como se pudo observar en dependencias sin luz ni aire acondicionados pero con computadoras con energía  o viceversa.

Ante tal situación, que ponía en peligro la integridad física de los empleados judiciales al aumentar exponencialmente el riesgo a accidentes (y golpes de calor)  y  dejaba al descubierto la incapacidad de nuestro empleador de poner a disposición los requisitos mínimos para que podamos realizar nuestro trabajo, desde a AJB Departamental San Isidro se decretó el cese de actividades para todas las dependencias que no contaban con las condiciones mínimas de trabajo (https://ajbsanisidro.org/?p=6641).

A su vez, el viernes pasado se pudo observar en el décimo piso como un grupo de murciélagos colonizaban el baño de hombres. Teniendo en consideración que dichos animales pueden trasmitir la rabia, la situación requiere una pronta respuesta.

Cualquier tipo de solución temporaria, como limitar la temperatura de los aires acondicionados y la cantidad de ascensores en funcionamiento, no solo afecta las condiciones laborales de todos los judiciales que tendrán menos mecanismos para protegerse de la ola de calor o realizar las vistas y circular por el edificio, sino que no soluciona el problema de fondo que es el colapso edilicio del edificio de Ituzaingo 340, el cual no está capacitado para soportar la carga eléctrica, de personal y  de circulación, que requiere la justicia del siglo XXI.

La única forma de que no sigamos  cambiando nuestra salud por salario, es mediante la construcción de una ciudad judicial en el predio del Ex OSN, en Tomkinson y Centenario (https://ajbsanisidro.org/?p=4444) que tenga en cuenta las necesidades edilicias del Poder Judicial, el bienestar de los trabajadores y justiciables, y el crecimiento exponencial de los reclamos judiciales de la ciudadanía  que repercute en la necesidad de prever a futuro el aumento de la cantidad de dependencias.