El 2 de abril de 1982, la dictadura cívico-militar inició el desembarco de tropas en las islas Malvinas, usurpadas por el Reino Unido de Gran Bretaña desde 1833. Con esta acción de afirmación de la soberanía nacional, apoyada por un importante sector de la población, la dictadura intentaba ocultar la gravísima situación social, política y económica a la que había conducido su gobierno.

El conflicto armado concluyó el 14 de junio de 1982 con la rendición de la Argentina y provocó la muerte de 649 soldados argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños. Se considera que la derrota militar aceleró el fin de la dictadura. Hasta al día de hoy hubo que lamentar cerca de 500 suicidios de ex-combatientes por las consecuencias psicológicas de haber estado en batalla. Del lado británico la cantidad de suicidios se calcula en cerca de 300.

El caso Malvinas es tratado todos los años por el Comité de Descolonización de la ONU en donde invariablemente hay sólo tres países que votan en contra del reclamo argentino: el Reino Unido de Gran Bretaña, los Estados Unidos e Israel. No es casual: Estados Unidos junto con sus aliados europeos de la OTAN dieron apoyo militar y político al Reino Unido durante la guerra de 1982.

El 22 de noviembre de 2000 el gobierno nacional estableció el 2 de Abril como el Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas. Recordar esta fecha tiene distintos objetivos: honrar a los soldados muertos en esa guerra, conocer los hechos históricos relacionados con Malvinas, informar sobre la situación actual de las islas y sobre los reclamos argentinos.