A Rosalía no la dejan salir del Juzgado para darle la teta a su hijo de 5 meses.-

Gerónimo no puede tomarse más días por exámenes, porque ya cubrió la cuota anual. Sin tiempo para estudiar le está yendo bastante mal en la facu.-

Micaela ya se recibió, pero ahora necesita cursar en el posgrado, el cual se garpa de su propio peculio, sin embargo debe quedarse por las tardes porque hay mucho trabajo. Perdió la regularidad a causa de los expedientes.-

Luis debe hacer trámites en el IOMA, lógicamente en horario de trabajo, pero no puede salir porque el secretario no lo deja. Quizás pueda pagarse los estudios para hacérselos  de manera privada.-

Florencia no se quiere quedar por las tardes, pero sus compañeros de trabajo lo hacen. Al otro día tiene varias pilas de expedientes sobre el escritorio. Su jueza la mira mal, su secretaria peor, y algunos compañeros se hacen bien los distraídos.-

Pablo tiene apenas un año de antigüedad en el Poder Judicial. Ya no duerme bien por las noches. Tiene pesadillas. Con apenas 23 años necesita tomar ansiolíticos para poder hacerlo, pero luego queda como un zombi durante toda la mañana.-

Noemí está embarazada. Para todos los que la quieren es una gran alegría. De golpe percibe caras largas en el Tribunal. Hace unos meses todos fueron a su casamiento, pero ahora se enfadan porque no va a venir seguro por cuatro meses. ¡Deberías haber avisado que te ibas a embarazar! Le dicen.-

José quiere irse de viaje a Europa. Aprovechando que allí tiene parientes, decide ir a estudiar. Se pide una licencia sin goce de haberes por un año. Le dicen que no, porque su ausencia va afectar el servicio. Pero el solo quiere ir a estudiar, para después aplicar esos conocimientos en el juzgado porque no lo capacitan. En esta justicia desprestigiada, eso a nadie le importa.-

Manuela está enferma. Sin embargo los médicos no le encuentran nada. Hace varias interconsultas, hasta que le diagnostican un alto grado de stress laboral y le recomiendan reposo. En la junta médica le dicen que todos vivimos con stress y por ende la obligan a volver a trabajar. Manuela no puede concentrarse en lo que hace. La cambian de lugar de trabajo, porque ya no es la misma que cuando entró, le recriminan.-

Rafael está harto de andar con el carrito llevando causas de un lugar a otro. Dice que no estudió abogacía para ello. ¡Es lo que hay! le dice su secre.-

A Marisa le hacen un sumario porque se perdió una causa. Ella no sabe nada, solo está las 6 horas en mesa haciendo el trabajo. Le dicen que es su responsabilidad. Justo hay un ascenso, y ella no ascenderá hasta que se sustancie el sumario, que en el Ministerio Público puede tardar……-

Ricardo no da abasto con todo el trabajo. Hace de todo pero no le alcanzan ni 6, ni 7 ni 8 horas diarias. Lo habilitan con la complicidad de la corte hasta que se ponga al día. Ese día no llega nunca, a menos que traiga el colchón y se haga un lugarcito en el piso del juzgado.-

Sara hace 5 meses que está nombrada. Su jueza no quiere ratificarla en el cargo. Se va a quedar en la calle. Argumentos para no ratificarla no hay, sin embargo se sabe que debe poner al sobrino de un juez amigo en su lugar. Favor con favor se paga, ¿no?.-

Alfredo se siente frustrado. Las cosas no son como creía. Ya no le pone garra a las cosas, porque su trabajo no es reconocido, por más que haga lo que haga. Dice que en su Tribunal  algunos trabajaban  demasiado, y muchos otros poco y nada; estos últimos son los acomodados de siempre, que ya tienen la propuesta de ascenso asegurada.-

Pequeñas anécdotas de la vida laboral diaria sanisidrense.

Historias verídicas con nombres falsos, por obvias razones. Solo enumero algunas de ellas, para no tener que escribir una enciclopedia al respecto.-

No solo existen problemas de convivencia, como en cualquier otro trabajo. En determinados lugares, el colapso, la desidia, la falta de previsión por parte de determinados jueces, que solo les importa la producción  y la necesidad de que todo salga despachado para “ayer”, hace que vivamos en un estado de alteración permanente, y por ende  terminamos contestándole mal a los compañeros, a nuestros amigos y a nuestros afectos, hasta cuando nos hacen un mimo.-

En algunos sitios, los compañeros oficiales son excelentes para copiar y pegar modelos de despachos prefijados desde hace tiempo por alguien que no quiere que lo saquen de su pequeño cubo de trabajo. Hay un modelito para esto, un modelito para aquello, y de ahí no te podes mover. ¿Pensar?, ah noooooooooo. Copiar y pegar en forma mecanizada y robotizada, porque hay que sacar la pila.-

En eso nos estamos transformando, aunque los jóvenes valiosísimos que tenemos no hayan estudiado para ello. Tienen sueños propios, saben razonar, quieren seguir aprendiendo, capacitarse, progresar, etc, etc, pero es muy difícil que puedan alcanzar dicha meta si los parámetros de trabajo se han transformado en simples tareas frustrantes.-

También tenemos expertos en manejo de carritos.  Letrados con registro para todo terreno. Todo un tema: Primero, hay que sortear las colas de los pasillos;  luego que nos dejen entrar en el ascensor, (eso se dificulta siempre), después recorrer las vereditas de san Isidro, (ninguna está en condiciones), y por ahí llegamos a destino, siempre y cuando no hayamos perdido ninguna causa u anexo en el paso a nivel de A. Brown y Cosme Beccar. Cuando logramos sortear esa verdadera carrera de obstáculos y volvemos todo transpirado al juzgado, encima nos gritan porque tardamos mucho. Ahhhhhh, me olvidaba. Su señoría ni conoce las veredas, porque viene en auto y el compañero ordenanza les hace todos los trámites personales. La única vez que salió afuera fue cuando se desalojó el edificio por el sismo. Dicen que se perdió por ahí. Traumado, por dicho infortunio, se tomó varios días de licencia.-

Algunas de las acciones reflejadas, nacen como algo simple y cotidiano. Luego pueden transformarse en una licencia, un sumario, un pedido de pase, una denuncia, pero siempre dejamos un poco, o mucho, de nuestra salud mientras las cosas van sucediendo, hasta el desenlace final, el cual puede ser muy incierto.-

Tenemos y debemos que cambiar todas estas prácticas. El Convenio Colectivo de Trabajo, es la mejor herramienta a tal efecto. Debemos rediseñar todo el andamiaje de la justicia bonaerense, y desde cero.-

Nadie sabe lo que debe hacer. Debemos tabular los trabajos que realizamos de acuerdo al cargo que ostentamos. No todos deben hacer todo, porque después no todos cobramos lo mismo. Con esa idea de la justicia empresarial, y del certificado ISO, (como si el Poder Judicial fuese Acindar), en donde se quiere la excelencia a cuesta de los trabajadores, es necesario que comprendamos que el título de abogado es nuestro título, y no por ello debo hacer sentencias.

Estudiamos una carrera universitaria para ello, y cobramos el bloqueo, pero eso no nos habilita a hacer de todo, ni habilita a los jueces para que nos obliguen a hacerlo, sin cobrar por ello. Caer en esa trampa es muy fácil, salirse de ella es muy difícil. La seducción comienza cuando nos tiran loas por habernos recibido, y de ahí en más ya estamos al mismo nivel que el secretario, y que el juez, porque somos letrados, y por ende podemos hacer todo el trabajo.  Nos participan de algunos almuerzos, junto a otros funcionarios y magistrados, nos hacen sentir parte imprescindible del equipo de trabajo, estamos en reuniones en las cuales no están otros compañeros nuestros de trabajo, inclusive de cargos mas altos, y hasta participamos de algunos eventos fuera de los muros de tribunales. Todo bien mientras hagamos la tarea que les corresponde a ellos; perooooooooooooooooo, la gran diferencia es que a fin de mes nosotros cobramos como auxiliares y ellos como funcionarios y magistrados. ¿Gran diferencia no?; porque el cuarto día hábil de cada mes te hace bajar a la realidad.  ¿Cuanto tiempo mas vas a aguantar siendo el buen bufón?.-

Debemos no estar a prueba. A nadie ponen a prueba y después ven si le pagan. Nos ascienden y luego hacemos ese trabajo, sino caemos en la trampa de la promesa del ascenso que nunca llega.-

Los compañeros ordenanzas no son las mucamas y los mucamos de los jueces. Son empleados de la Corte como todos nosotros, y deben atender la limpieza de las oficinas y encargarse del refrigerio. Todo lo demás, está simplemente de más.-

Los compañeros peritos se deben a sus pericias. Todo lo demás que quieren los jueces o fiscales que hagan, está de más. Porque a veces empiezan pidiendo una colaboración para el Tribunal o la fiscalía, pero cuando los compañeros deben hacer sus pericias, y vaya que los presionan para ello, nadie viene después a colaborar con la pericia médica, la entrevista de los trabajadores sociales, los psicólogos, psiquiatras, etc.

Estas son algunas de las cuestiones relacionadas puramente con el trabajo. Pero como queremos empezar a discutir todo, porque ni la Acordada 2.300 respetan, debemos ir planificando las condiciones de trabajo, las de salud y seguridad laboral, la verdadera carrera judicial, las condiciones edilicias, etc, porque estamos convencidos de que otra justicia es posible en la provincia de Bs. As, antes de que la misma termine con todos nosotros.-

Queremos más licencia por maternidad. Queremos una verdadera licencia por paternidad, que la actual es insignificante. Queremos prioridad para los cargos de funcionarios para nuestros jóvenes abogados, y prioridad para los cargos de magistrados para nuestros funcionarios de carrera. Queremos tener prioridad para nombrar a por lo menos uno de nuestros hijos en la justicia, como ocurre en muchos otros trabajos. Queremos un médico en el edificio principal para que nos atienda a todos, en caso de urgencia. Queremos que un sumario no pare ningún ascenso. Queremos que los compañeros ordenanzas asciendan por lo menos cada 3 años en forma automática, y no cada 5 años. Queremos trabajar 6 horas, y que tengamos la libre elección de trabajar más horas pero pagas, y los turnos que sean compensados en horas extras al 50% y al 100% de acuerdo a días hábiles, o inhábiles. Queremos trabajar en un lugar al menos decoroso; no pedimos lujos, pero tampoco trabajar en un subsuelo, en una oficina sin luz natural, hacinados sin agua potable y teniendo como compañeros de oficinas a ratas, pulgas y cucarachas que mitigan nuestra soledad. Queremos no irnos más de los juzgados con un pase, porque sí, y pasar a la planta permanente de adscriptos. Hoy es la mejor solución para cientos de compañeros, pero es hora de que empiecen a irse los jueces violentos, y no nosotros, porque de lo contrario seguiremos sacando compañeros de los mismos lugares por siempre, ya sin saber a donde lo vamos a llevar. Queremos la Porcentualidad salarial dentro del CCT, porque el mismo es un acuerdo de partes y por ende ningún trasnochado podrá derogarlo, y porque queremos ganar un mejor sueldo. Queremos que nos capaciten, porque está obligada la patronal para hacerlo, y porque es nuestro derecho. Queremos que nos controlen la salud, y no que las juntas médicas nos aprieten para volver a trabajar empastillados. Queremos decir basta a la violencia laboral, al acoso y a la violencia de género. Queremos tener verdadero acceso a la dirección del IOMA y el IPS, para velar por los intereses de todos. Queremos licencias gremiales y horas créditos para que tener verdaderos delegados por oficinas y pisos para atender cualquier problemática que se suscite en el mismo momento que ocurre. Queremos un verdadero mecanismo de ingreso transparente para cualquier hijo de vecino. Solo son algunas de las cosas que tenemos y  debemos cambiar, porque son muchísimas más.-

Cuando decimos queremos, no es solo una simple expresión semántica y caprichosa.-

“Queremos” está directamente ligado a “Necesitamos”.

Necesitamos cambiar “ya” estas cosas. El modelo de justicia reinante, no da para más.-

O tomamos la firme decisión de hacerlo, convencidos de ello, o de lo contrario, compañeras y compañeros preparémonos para seguir frustrándonos por siempre, porque las cosas lejos de cambiar, van a ir empeorando, como viene pasando año tras año.-

Sentémonos a debatir, entre todos, como lo logramos, para poder sentirnos complacidos con la labor que realizamos a diario, y que el venir a trabajar no sea ni una obligación, ni un tormento, sino un trabajo como cualquier otro, con un fuerte contenido social porque el justiciable que está detrás de cada causa se merece ese mínimo respeto, ya que todo el sistema está conformado para darle la espalda a los más necesitados y a los más vulnerables, protegiendo a los más poderosos. Nosotros no debemos ser cómplice de ello.-

Mientras allanamos el camino para alcanzar lo máximo que aspiramos en materia laboral, el CCT,  al menos defendamos los derechos básicos que tenemos como trabajadores los cuales costó mucho trabajo conseguir, y pareciera que hoy se está volviendo una peligrosa costumbre la vulneración de los mismos, a veces por acción externa, y otras tantas por omisiones internas.-

Necesitamos trabajar en mejores condiciones de trabajo, todos los días, y con un salario acorde a la labor que desarrollamos. Para ello necesitamos el Convenio Colectivo de Trabajo con la Porcentualidad salarial dentro de él, para tener las condiciones de trabajo  y un salario acorde a nuestra labor como trabajadores judiciales, porque con ello estaremos logrando: jerarquización, equidad, y  democratización de la justicia bonaerense hacia adentro.  Todo un desafío el cual alcanzaremos, solamente, trabajando todos juntos.-

Sentirnos realizados como trabajadores, nos hará sentir a un poquito más felices, con nosotros mismos y con el otro también.-

 

Hugo Daniel Russo

Sec. Gral

AJB SAN ISIDRO