El doctor Carlos Pagliere (h) se sumó al debate local por el nuevo sistema de enjuiciamiento. Dijo que hace más lenta la Justicia y que además es muy costoso.

En nuestra ciudad, las luces de alarma las encendieron el vicepresidente del Colegio de Magistrados y un fiscal dedicado a homicidios. Los doctores Gustavo Barbieri y Christian Long no cuestionaron el flamante sistema de juicio por jurados pero sí marcaron tendencias que pueden llevar a “revisar” la ley, en especial la cantidad de votos necesarios para lograr un veredicto condenatorio (entre 10 y 12 de 12 integrantes).

La incertidumbre sobre la efectividad del mecanismo recorre nuestro ámbito tribunalicio y otros de la provincia de Buenos Aires, donde en poco más de un mes, cinco de los siete debates de este tipo terminaron con el acusado en libertad (el último terminó el martes pasado y fue condenatorio en La Matanza).

Algunos magistrados van más allá de la mera observación, por caso el doctor Carlos Pagliere (h), integrante del Tribunal en lo Criminal Nº 2 de Azul, quien viene asumiendo una postura extremista en este sentido.

Pagliere no ve nada de positivo en la ley 14.543 y cree que “lo mejor es derogarla, y lo antes posible”. De hecho, el juez, también editor del blog Argentina sin juicio por jurado, ya la declaró inconstitucional.

Entrevistado por “La Nueva.”, Pagliere consideró que el Estado no debiera permitir que se condene a un acusado, incluso de por vida, sin decirle por qué. “Como el jurado no fundamenta, nunca sabremos si su veredicto ha sido o no como debía ser”, opinó.

En la misma línea, comparó que si el Congreso sancionara leyes con voto anónimo, deliberación secreta y sin fundamentación, “diríamos que rige un Estado despótico y dictatorial”.

“El juicio penal por jurados es tan insensato como el diagnóstico médico por jurados. Y es antidemocrático, porque el jurado no es elegido por el pueblo. Si alguien propusiera designar a través de un sorteo en el padrón electoral al presidente, a los legisladores, a los intendentes o gobernadores, todos diríamos que tiene una concepción demente de la democracia”, sostuvo Pagliere.

En síntesis, dijo, “es un enorme retroceso para la justicia penal”.

 

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